31 de octubre de 2013

Sorteo de día de muertos

Traemos los manteles blancos para festejar el maravilloso día de muertos, que en México es una fiesta preciosa, mi favorita después de la navidad.

Por ello quiero compartir esta Calavera que he hecho para animar este festejo.
Es cosa de corazón, no de experta, así que no la juzguen, sólo disfrútenla cuando la lean.

Y para animar más el festejo de los primeros días de noviembre, un sorteo especial: un ebook de la Mariantella.
Para participar tienen que contar una historia de miedo, terror, susto, espanto... Algo que les haya pasado o a alguien que conozcan.
La mejor historia se llevará el ebook de la Mariantella :D La jueza será la editora de Készlet, y dará a conocer el resultado a finales de mes (noviembre).

Y bien, he aquí la CALAVERITA DE ESTRELLA RUBILAR:

¡DISFRUTEN!



CALAVERA A LA MUERTE

Aquí, en esta tierra mágica y hermosa,
la gente llena de color y alegría,
lo que suele ser el final de una vida,
con la sabiduría de que es infinita,
la existencia de un alma purita.

Aquello que suele estar marcado por el gris y la tristeza,
la gente de México lo llena de grandeza.
La muerte no atormenta al mexicano,
que sabe que sus seres queridos siguen vivos en otro plano.

Es en estos días, de color y tradición,
cuando cada altar levantado hace la invitación,
a los muertitos que fueron nuestros amigos,
parientes y vecinos,
la familia que en tu corazón sigue contigo.

Cada mexicano saca su foto más bonita,
la que le recuerda a su gente querida,
todos se preparan para recibir a los amados,
que de otros rumbos vienen a visitarlos.

Sus platillos preferidos han cocinado,
y las flores de cempasúchil han arreglado,
todo para vestir de alegría las tumbas,
con velas, adornos y un poco de tequila,
para avivar al que todavía no se anima.

Alegría mexicanos,
no tristeza ni dolor,
que los muertos nos vienen,
a dar todo su amor.

Y aunque la crisis nos azote,
y el gobierno esté lleno de pendejos,
la calaca seguirá riendo,
porque ni siquiera ellos tienen fuero,
para librarse del infierno.

Y para el mexicano sencillo, el cielo,
alegría y mucho festejo,
que al bueno recompensa llegará,
y mostrando todos los dientes,
con la calaca se estará riendo,
cuando el culo de los políticos,
en brasas ardientes se esté cociendo.
Estrella Rubilar




 

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantò.

A ver si me animo a hacer una. No las hago desde que estaba en la primaria.

Me hiciste reir con lo del gobierno y los politicos.

Un abrazo.

Deisy R.

Marcela Perez Alvarez dijo...

Hola Señora Estrella, la "CALAVERA A LA MUERTE" me divirtió mucho me encanta la forma en que el México celebran el día de los muertos; no se si aun este a tiempo de participar pero de todas formas espero que esto le agrade :D

El hombre del lago.

Eran las doce del día y el sol despuntaba en el cielo un día hermoso para tomar un baño en el lago que quedaba en los dominios de la finca de sus abuelos ellos no estaban así que Mireya decidió dejar la casa a cargo de los criados y salir en su caballo, andar sola no le importaba desde que tenia diez años su padre un general del ejercito le había enseñado el manejo de las armas en lo que era muy diestra a pesar de ser una dama, a su madre le molestaba un poco "una joven de 20 años con un arma escondida en la pierna por Dios que ocurrencias son esas", pero el saber disparar no le evitaba arreglarse como mujer vanidosa que era "solo es por protección" argumentaba ella siempre y su padre la apoyaba, aun que sabia que no tenia que temer todo estaba muy bien custodiado por la seguridad privada que había contratado su abuelo; se recogió su larga melena negra y abandono rápidamente la casa que era realmente grande y hermosa digna de su familia pensaba ella a pesar de tener un acabado rustico.

Marcela Perez Alvarez dijo...

Cuando llego al lago se bajo del caballo con la gran destreza que la caracterizaba y procedió a quitarse las botas, sacar la pistola que llevaba en su espalda , quitarse el jean azul desgastado y la blusa blanca que tenia, para que dar en el bikini rosa que le encantaba tanto; nadie la podía ver en el lago que quedaba en un apartado lugar de la finca con poca visibilidad dejo el arma y su ropa en la orilla no pensaba demorarse mas de un par de horas. Nadando en medio de aquel paraíso de agua fresca y cristalina se preguntaba por que su familia había prohibido a todas las mujeres ir a ese lugar si la casa era tan segura y el lago no era demasiado profundo por que se lo impedían, cerro los ojos para escuchar el bello canto de las aves que merodeaban por el sito se encontraba totalmente relajada pero ese sentimiento duro poco cuando el canto de las aves seso y escucho el crujir de unas ramas secas quebrándose, abrió los ojos sorprendida podía ser un animal o alguien la había encontrado miro para todos lados, sus ojos se abrieron por completo cuando en el árbol que dejo atado a su caballo, este ya no estaba pero lo que la desconcertó mas era que la soga no se había zafado estaba colgando lo podía ver claramente desde el agua, nado apresuradamente a la orilla para tomar su ropa y su arma, ya estaba convencida de que no era un animal lo que acechaba pero su piel se erizo y su corazón se acelero mas al ver que ninguna de sus cosas estaba en la orilla,

Marcela Perez Alvarez dijo...

el silencio reinaba hasta que se escucho quebrar otra rama seca esta vez pudo divisar de donde venia el sonido y vio como una sombra se escabullía entre los arbustos, de un momento a otro el cielo se empezó a oscurecer anunciando una tormenta Mireya estaba perpleja se acerco al árbol donde estaba la soga de su caballo, había sido desgarrada, su corazón se le quería salir del pecho que haría estaba descalza, empapada, lejos de la casa y un posible maniático la estaba asustando, no tenia como defenderse; escucho como algo se zambullo en el lago, la respiración se le detuvo por un momento y sus ojos se abrieron por completo dio vuelta lentamente y el agua que tan solo unos minutos antes era cristalina estaba tan negra como petroleo puro no lo podía cree quedo petrificada, sentía que el miedo se apoderaba de ella; una mano fría como el hielo toco su hombro quiso gritar pero se había quedado muda la voz no le surgió, giro bruscamente para ver a quien debía ser el causante de todo eso, para su sorpresa se encontró con un hombre entre los 23 y 25 años apuesto como ningún otro que pudiera haber visto y vestido completamente de blanco, lo miro fijamente a sus ojos negros y penetrantes una corriente le recorrió todo el cuerpo <¿como alguien tan guapo podía hacerle eso?>; una sonrisa mordaz se dibujo en el rostro del sujeto quien parecía adivinar lo que pasaba por la mente de Mireya, que retrocedió dos pasos hacia atrás intentando no tropezar, -Tranquila.. te estaba esperando- dijo él mientras el eco de sus palabras se concentraba en el lago Mireya trago en seco eso era imposible ella jamas lo había visto; sin conocer como Mireya llego a la orilla del lago cuya agua despedia un olor putrefacto, se encontraba en una encrucijada las rocas que rodeaban el lago no la dejaban huir y en frente tenia a un desconocido y a sus espaldas estaba el ahora pestilente y oscuro lago; toda la poca calma que tenia hasta ese momento se vino ha abajo y sus ojos se llenaron de lagrimas - No llores.. mi amada se remos felices por la eternidad- expreso el extraño joven acercándose cada vez mas a ella hasta empujarla contra el lago, Mireya cayo en el charco pestilente sumergiéndose poco a poco no podía respirar, paso sus manos por su rostro aquel lodo era pegajoso y le impedía ver lo que sucedía, cuando tuvo un poco de visibilidad observo como el joven y sus ropas se podrían, la piel se le agujeraba al igual que las prendas que ya estaba completamente sucias Mireya dio un grito desgarrador cuando aquel cadáver humano se acerco a ella y la sujeto por los hombros hasta sumergirla por completo en el lago, nadie la escucho.

Marcela Perez Alvarez dijo...

Eran ya las cuatro de la tarde cuando el señor Julian y la señora Maria regresaban de la ciudad antes de llegar a la finca encontraron el caballo de su nieta en medio del camino con una gran mancha de sangre que le cubría parte de la cabeza, temieron lo peor y aceleraron el coche, cuando llegaron a la casa iniciaron la búsqueda de la muchacha, que duro toda la noche hasta altas horas de la madrugada, cuando encontraron su ropa empapada en sangre junto al arma en un claro a unos cien metros del lago; no la buscaron mas ya sabían que él se la había llevado como hizo en tantas ocasiones años atrás con las mujeres que venían a ese lugar, -fue mi culpa- se reprocho Maria, ella conocía desde niña lo que pasaba en ese lago, Miguel Pertuz tenia veinticuatro años y estaba comprometido con una de la mujer mas hermosa de los alrededores y se encontraba con ella todos los días hay, pero el día de la boda ella huyo con el que fuera el mejor amigo de Miguel, él perdió la cordura y se fue al lago diciendo que esperaría a que ella regresara para estar juntos por el resto de la vida, dos días después encontraron el cadáver del joven flotando en el lago, al cabo de un tiempo olvidada la tragedia las mujeres que iban al lago decían que un hombre las observaba nadie les creyó, hasta que desaparecían dejando como único rastro su sangre; la familia de Mireya abandono la finca y aun muchos dicen que Miguel sigue esperando que su amada lo acompañe.

Marcela Perez Alvarez dijo...

Tengo que aprender a escribir un poquito menos :D un beso y un abrazo :) desde Colombia.

Espero que le haya gustado la historia acepto concejos :)

Estrella Rubilar dijo...

Muchas gracias, Deisy, espero que te haya quedado bonita la Calaverita. A mí me encanta esta tradición :D ¡¡¡Un abrazo!!!

Estrella Rubilar dijo...

Marcela, qué gran historia, me has dejado encantada :D No importa que sea larga, así es más entretenida :D Muchas gracias y el 30 damos a conocer los resultados. ¡¡¡Un abrazo gigante!!!